Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2021

     Entreabro los ojos después de una siesta vespertina. Se escucha el tintineo de trastes, copas, vasos y cucharas remolineándose en la cocina. Una tenue luz se vislumbra en el marco que da entrada a aquel lugar, una cocina, lugar de danzas que terminan en tesoros aromáticos, degustaciones y recetas ejecutadas, a veces por primera vez. Una sombra bamboleándose de un lado a otro en ese cuarto. Mi corazón se empieza a llenar de calidez, sé quien esta ahí y me alegra tanto que lo este. Me asomo y encuentro a la criatura mas hermosa y despampanante que jamás haya vestido una pijama de monitos y bananas, junto a un chal gris que se adivina calientito. juntos dan lugar al look mas irreverente pero sensual. Para mi su sensualidad radica en quién es y ese atuendo es todo ella.      Su pelo hecho remolinos sobre su cabeza, su mirada un tanto juguetona, con curiosidad me mira y me dice -¿descansaste?-. Yo solo puedo asentir con la cabeza, aún perplejo por cuanto me...

El columpio.

Desperté, suspiré y maldije. Un día mas de esos, de esos que la realidad es un absurdo inabordable, las paredes de mi habitación lucen ridículas, sin propósito, mis instrumentos lucen como objetos extraños y ajenos a mi, mis libretas lucen como vertederos de basura, ahí donde pongo estos escritos. La luz parece melosa y ominosa. La brisa que entra por mi ventana, entra sin pedir permiso. El techo tiene mas manchas que detalles. Odio estos días. Odio como me despierta la soledad, la tristeza, la melancolía. Me despierto pensando en los pesares del mundo, en mis ausencias, en mi dolor, en mi vacío, en el abismo, y en todo. Odio estos días que me aprisionan en un bucle de malos recuerdos. La desesperación me viste hoy...¿o acaso yo la visto? Son galimatías todo eso que mi irracional yo trata de decirme, es mi necesidad escucharle, pero es tan pesado, tan sombrío. Odio estos días, ayer tenía emociones totalmente diferentes, me acompañaban sonrisas y buenos momentos. Acaso se drena mi energ...

Si tan solo fuera un sueño.

 En el dolor, la pena, el llanto y la soledad. No es ese el extraño sendero que transitamos acompañados de nada. Acompañados de nuestros pensamientos, de los sentimientos inconmensurables, esos que provienen del mismo sitio que el alma, tal vez el lugar donde todo reside, donde todo habita, de algo tan grande que toma tiempo destilarse a través de nuestra carne, de nuestros huesos y nos llenan de un espasmo sobrecogedor. Lo etéreo que se deja vislumbrar en esos momentos endebles, en esos amargos momentos de lucha. Caminamos sin cesar, como si nos hubieran prometido que seguir estoicamente nos traerá paz, que una millas mas allá hay un refugio, un refugio de la tormenta. Un refugio para el alama, un refugio de nosotros mismos.  Las pisadas se vuelven tan profundas, como un fango denso que nos impide seguir. Los obscuros claros que acompañan a la luna al acecho de la verdad. ¿Qué es lo que quieres? ¿Me sientes? ¿Me sientes aún? Mi alma ya no tiene voz para gritar que está herida...

El hogar perdido.

  Había salido de viaje, en la búsqueda de un logro, de una sorpresa, de sobrepasar mis limites, había ido ahí a un lugar tranquilo, soleado y salado. Había completado mis deberes con normalidad, había compartido comidas, bebidas e incluso cama con las personas que me inspiraban en ese momento. Había sido un viaje normal, salí de mi hogar a un viaje, sin saberlo, a ese hogar ya no volvería jamás. El cansancio era como una bruma para mi mente, la luz era extraña, las sensaciones eran espesas, pasaba por el umbral y todo estaba igual, pero nada era lo mismo. Ahogados en llanto, en penas, en suspiros que solo suponían la lluvia que se avecinaba, una lluvia que los llevaría lejos. Era como escuchar un saxofón nostálgico, triste y que volvía tenue la luz. Se acabó. Mañana ya no es mas. ¿No es esa es la virtud del tiempo? Nada es permanente, nada es absoluto. De esa manera es el regalo que nos brinda, nada que nos atormente es para siempre y la felicidad no es eterna, pero la promesa del...

Vox

   Ella estaba ahí en un recuadro diminuto, en un espejo negro, era un recuadro que me brindaba un bosquejo de quien era, una leve impresión de su presencia, una sensación digital de su voz, pero una imagen que me dejaba a mi perplejo con su mirada gentil y su sonrisa caótica. Un caos dentro de mi. -¿Estas listo?- me pregunta. En mis adentros esta pregunta me deja divagando por un momento ¿Listo para qué? Me pregunto ¿Para enamorarme una vez mas? Ya he empezado a tomar tu mano. Calienta, diviértete, aterrízate, lucha, pon una emoción y conecta. Me dice todas estas palabras para dirigir la enseñanza a un lugar donde deje ver los lugares a mejorar, me pone el ejemplo con esa voz, esa voz...tomaré tu mano siempre que no dejes de cantarle a mi corazón.

Entre pestañas, abrazos y relatos.

  ¿Acaso no es curioso la forma que me hace sentir una persona? En mi búsqueda en estos tiempos extraños y aislados de hallarme a mi mismo, de honrarme a mi mismo, de vivir conmigo mismo. Me pone en entredicho hacia las verdades que creía axiomáticas. Qué es el amor sino un dolor insufrible, un desamparo aterrador, un arrebato de celos y un verde follaje de campo listo para ser recorrido a toda prisa. ¿El amor es eso? El amor es transitar las verdades mas oscuras de uno mismo con la constante vigilia de alguien mas, pero confiar, confiar en que no será uno juzgado, al contrario, los tropiezos aciertos y desventuras serán apreciados como una épica obra de teatro. Acompañado de un monólogo protagonista de nuestra atención. Pero ¿es solo eso? debe ser algo mas, el amor debe ser eso que siente uno al estar recostado con los ojos entrecerrados acompañado de una sensación cálida y reconfortante, un cuerpo tibio anclado al brazo, una silueta de muchas sombras. Deben ser los pequeños movim...

Ósculo

Me voy acercando y mi ritmo cardiaco se empieza a elevar, siento que mi frente arde, mis manos empiezan a sudar, me invade un sentimiento de ansiedad y choco; me detiene algo, es algo suave, es algo agradable, se siente tibio, se siente perfecto, empieza a cambiar y de pronto me encuentro en un lugar completamente diferente. La luz es tenue pero ilumina todo claramente, es como si estuviera en un campo de verdes pastos con esa luz azul que va atenuando todas mis preocupaciones. Sesgando el mundo en el que vivo, este lugar es hermoso y tranquilo. Mi cuerpo comienza a sentir algo de nuevo, hay una explosión de fuegos artificiales en el cielo, son bellos de vez en cuando hay destellos como si fuera una aurora boreal, el tiempo empieza a acelerarse pero extrañamente no avanza, me quedo contemplando todo y a la vez nada. Algo dentro de mi explota, ahora me encuentro frenético e increíblemente feliz, una inyección de vida misma y la paz...llega una paz inconmensurable...todo empieza a aclara...

Premura (Tiempo)

 No había caído lluvia tan fría en muchos años sobre la ciudad, casi como un reflejo de la tormenta que pasan los hombres solitarios. Sobre la acera se ve un hombre a paso firme, resuelto y casi furioso, llevaba puesto un impermeable y el rostro cubierto por una extraña sombra de pesar, al doblar la esquina este entra en una tienda de antigüedades, con premura se quita el impermeable azota la mochila al piso y se dirige hacia el mostrador donde empieza a tocar la campana con evidente desesperación.  El lugar tiene un aspecto común, muchos muebles viejos con cortinas puestas sobre los espejos, lámparas , mesas, muñecos, todo amontonado pero no en desorden. La luz dentro del lugar es tenue y da una pinta cálida al pensar en la tormenta que esta cayendo afuera. De la puerta detrás del mostrador sale una chica rubia, tiene el pelo recogido, es una chica esvelta se nota que cuida su físico, tiene una mirada viva de ojos azules y sobre su nariz unos lentes redondos pero muy delgados...

Lo que sigue (Tiempo)

 Ya habían pasado mas de cinco años desde que el joven incauto le había confesado su amor a su bella musa. Se habían prometido construir aquello que llaman amor en la sala de estar y como estandarte usaron un ramo de flores, que como todo se marchita con el tiempo. Federico y Ana ahora vivían juntos, habían gozado de salud y fortuna; fue en la primavera de sus 28 años que lo habían decidido, se querían tanto y compartían tantas metas que despertar el uno al lado del otro parecía el siguiente paso natural. Sin embargo, estaban a punto de enfrentar lo que sigue después de acostumbrarse a una persona, lo que sigue después del conformismo, lo que sigue a la rutina y a la mediocridad. Estaban tan cómodos y daban por sentada esa relación que no veían el panorama completo. Federico se vio despertando en una tarde de Domingo después de una pequeña siesta reparadora, Ana estaba como era usual entretenida leyendo en el estudio y el se preguntaba si su presencia ahí pasaba de ser percibida. N...

Domingo por la Tarde (Tiempo)

  Atesorando cada momento en un sobresalto de emociones, estaba Él ahí, parado en el pórtico de su casa, repasando el plan, visualizando lo que iba a hacer ese joven incauto. Con flores en la mano y su corazón en la otra, llegaba decidido a confesarlo todo. Llamó a la puerta con temblorosas piernas y un sudor frío le recorrió la espalda. Una pequeña muerte instantánea y fugaz se suscitó al escuchar la voz de una mujer preguntando por la identidad del visitante. El había planeado todo con cautela y sabía que en ese momento ella estaría sola, pues es un momento que ha esperado por ya un largo tiempo, no ha tenido cabeza mas que para planearlo y repensarlo. Sin decir nada espera a que abran la puerta. Al ver su rostro implosiona en nerviosismo, en felicidad y celeridad, atontado por su mirada el joven baja la cabeza. Al escucharla pronunciar su nombre con cierto asombro, le dice -son para ti- entregando las flores y sosteniéndole la mirada. Ella no sabe que hacer, incrédula ...

Reencuentro

Llueve, llueve, un sonido abrumador, relámpagos ¡despierta! Me encuentro recostado, empapado de sudor a penas mis ojos pueden recolectar luz alguna, miro hacia el cielo y me esfuerzo por encontrar el techo, pero no hay mas que obscuridad. Me agobia el repentino sentimiento de dolor, soledad y peligro. Con mucho esfuerzo puedo sentarme en la cama, toda mi fuerza se ha ido, ¿qué esta ocurriendo?, me pregunto, a tientas encuentro mi celular y lo miro, veo la hora -4:23am- pero mi mente no logra ligar pensamiento alguno. Es cierto, ahora empiezo a recordar mi sueño y asimilo los sentimientos. Una tormenta me asechaba, traía consigo un frío inexplicable, obscuridad que me abrumaba pues de solo pensar que estaría varado sin lugar a donde ir, me parecía una idea terrible. En el centro de la tormenta como ninfa mítica esta la silueta delicada de una mujer, por supuesto que es una mujer y probablemente la única silueta que tengo memorizada en mi pensamiento es la de ella. Camino tratando de ale...

Bienvenidos

 Sean todos bienvenidos a mi recinto de escritura, lugar de los relatos que vienen a mi. A veces llegan en sueños que tengo tanto despierto como dormido, a veces llegan entre suspiros, a veces en la penumbra de una noche apacible, a veces entre mieles de los buenos recuerdos y muchas otras entre el caos de las viejas heridas. Así acompañado de palabras los invito a disfrutar. ¡Bienvenidos!