Reencuentro

Llueve, llueve, un sonido abrumador, relámpagos ¡despierta!
Me encuentro recostado, empapado de sudor a penas mis ojos pueden recolectar luz alguna, miro hacia el cielo y me esfuerzo por encontrar el techo, pero no hay mas que obscuridad. Me agobia el repentino sentimiento de dolor, soledad y peligro. Con mucho esfuerzo puedo sentarme en la cama, toda mi fuerza se ha ido, ¿qué esta ocurriendo?, me pregunto, a tientas encuentro mi celular y lo miro, veo la hora -4:23am- pero mi mente no logra ligar pensamiento alguno. Es cierto, ahora empiezo a recordar mi sueño y asimilo los sentimientos. Una tormenta me asechaba, traía consigo un frío inexplicable, obscuridad que me abrumaba pues de solo pensar que estaría varado sin lugar a donde ir, me parecía una idea terrible. En el centro de la tormenta como ninfa mítica esta la silueta delicada de una mujer, por supuesto que es una mujer y probablemente la única silueta que tengo memorizada en mi pensamiento es la de ella. Camino tratando de alejarme de la tormenta, que no me lance sus fríos y feroces vientos que me dañan mas profundo de lo que puedo reconocer, pero a su vez trato de no perder de vista la delicada sombra en el ojo del huracán que con un paso tranquilo, resuelto con un tinte melancólico avanza, a veces hacia a mi, a veces lejos. El celular se activa para hacer sonar una alarma, lo miro de nuevo-7:00am-. Estuve atónito reviviendo mi sueño por casi 3 horas, mi cuerpo estupefacto no da crédito a lo que ocurre, sin embargo pensar en el otro tipo de pesadillas académicas que me traería faltar a mis responsabilidades me hace levantarme y alistarme para partir. Estudiante de universidad promedio que se dirige al recinto académico a comprender y vislumbrar las preguntas mas profundas que jamás se habría planteado, quizá de forma ilusa busca borrar por completo su ignorancia; ese sería un pensamiento típico de mi, mientras no doy importancia al traslado al recinto. Ensimismado en mis pensamientos en un trayecto que solo sirve para transportar mi cuerpo, parte física de mi yo, a otro lugar. Aunque mi mente sinceramente nunca se halle donde se encuentre ese yo. Es un día común, pero ese día no sería cualquier día. A lo lejos veo una silueta conocida, me revuelve el estomago, me acelera el pulso y me descompone, revivo increíblemente mi sueño pues es la misma silueta, va caminando a lo lejos y se detiene para admirar un árbol, típico de esa sombra que en algún momento tanto adoré. No puedo evitar como polilla atraída por la luz ir en curso de colisión a una catástrofe, camino junto a la ya completa figura que como un poderoso campo atrae a todo mi ser, haciendo imposible no notarla. Mi orgullo e indiferencia piden resguardar mi sanidad mental, quieren tomar el control y así huir de esa fuerza antinatural con poderío sobre mi. Logro atravesar su presencia, pero sé que soy visto, mi lugar detrás del telón ha sido robado. Al caminar con cierta duda y fingida resolución solo siento su increíble presencia detrás de mi. -¿A vislumbrar misterios?- resuena su voz en todo mi ser, en ambos yo. Ella me conoce perfectamente y puede adivinar sin problema que estoy haciendo por allá, -¿acaso hay algo mas entretenido?- le respondo. Caminamos en silencio hacia mi destino, me interroga si voy a recoger mi calificación y le respondo negativamente argumentando que voy a una clase, devuelvo la pregunta y me responde que ahora acaba de comenzar su examen. Nos volvemos a quedar en silencio y en seguida voltea y se posa delante mío, logro contemplar una vez mas el par de luceros que alumbran su hermoso rostro que siempre acompañado de un juego de perlas que no solo embelesen si no la elevan a un nivel de Musa. Es una mujer a sus recién cumplidos 20 años, sus largas pestañas hacen juego con unas casi imperceptibles pecas que espolvorean su nariz. Me sorprende que tiene su cabello negro a la altura de los hombros, siempre le había gustado llevarlo mucho mas corto. Con una complexión delgada de tez canela como fuego, siempre adornada por sus atributos tan carnales de mujer que sin duda es admirada por mas de uno. Sobreponiéndome a su deslumbrante persona escucho lo que tiene que decir. -No quiero rencores entre nosotros, guardarme en silencio significaba todo menos que callaras, te lastiman mis palabras como espinas en el alma, pero solo quiero tu bien- me dice, atónito dos meses sin decir una palabra y ahora aparece buscando algo pero no estoy seguro qué. Yo desarmado por su sinceridad, desarmado por su mirar tomo lo que queda de mi corazón y lo pongo en mi mano.  -Ni un momento de tranquilidad he tenido al pensar en ti, extrañarte y añorarte son mi hobbies hoy en día- mientras guardo un momento de silencio siento un alivio proveniente en su mirar, ella ha estado viviendo lo mismo. -Quiero decirte, que no te he dejado ir; que aún pongo mis esperanzas de ser feliz en nuestro reencuentro planificado- le digo, al terminar de decir esto, tomo su rostro con mis dos manos y le susurro -Quiero verte volar, sé qué es lo que buscas y yo no te voy a detener, pero no olvides que en algún momento volaremos juntos, no hay lugar tan alto al que no pueda llegar por ti-. Veo como empiezan a correr lagrimas por su mejilla y en un momento vulnerable nos fundimos en un ansiado abrazo, reconociendo nuestros cuerpos, nuestro aroma, nuestras almas se saludan una vez mas. Mis sentimientos se volcán al miedo de tener que verla partir inmediatamente se acabe esta pequeña reunión que se encuentra fuera de toda realidad y tiempo. Me separo del abrazo pero ella se abalanza a mis labios y como fuego arden sus labios sobre los míos que nos reúne en un beso extasiante, un beso fugaz pero con un eco sempiterno. Nublado todo mi juicio, con la aceleración al tope. Explota todo ya, no hay mas máscaras, una vez mas solo somos ella y yo; sin apariencias, en esencia desnudos. -Fuguémonos- me dice, le respondo moviendo mi cabeza. Nos separamos y seguimos nuestros caminos, acordamos reunirnos dentro de dos horas, una vez acabados nuestros pendientes iremos al reencuentro de lo que no sabíamos que estábamos buscando.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Premura (Tiempo)

Bienvenidos