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Madrugada #1

 A veces mientras suenan las melodías de extrañas tierras, imaginarias y majestuosas. Me lleno de una melancolía intensa, me llenan las llamas que susurran nombres antiguos. Me revisitan fantasmas, o tal vez yo a ellos. En mis adentros resuenan los ecos, esos que nunca han cesado pero que a veces elijo no escuchar. Irrumpen y me llenan, inundándome con un sentir, a veces, me pregunto a dónde se fue todo ese tiempo, a dónde estarán todas esas personas, a dónde las llevaré mañana. Mañana...es tal vez el ansia y la promesa de que llegará, lo que nos hace seguir. Esperanza, ese es el mañana, donde todo esto que cargo, por fin lo deje ir. Por un rato, por un pestañeo de paz. Y es que en sueños nos volveremos a encontrar, abrázame entonces, les digo a cada una de estas frías almas. Que les quise, que les quiero y ya nada cambiará eso. Recuerdos, miras a un espejo que refleja la luna, canciones que invocan un noyolikni y deseos que azotan a un ingenuo. Las melodías cesan y aquí hecho un o...

Noyolikni

 A ti que no quisiste quedarte. Te escribo para dejar de cargar tanto. A ti que la llama de todo misterio temiste explorar. Aquí me quedo yo esperando enterrar algo, esperando hacer crecer algo, esperando cosechar algo. Que noches fueron las nuestras, que viajes a los lugares mas recónditos de todo conocimiento. A los lugares de genesis de una nación. A nuestros adentros mas profundos. Entre noches de mezcal, compañía peluda incesante, libros compartidos, canciones dedicadas, historias confesadas, sueños atesorados; todo un gran abrazo del alma. Me siento aquí y me toco el corazón, porque tu mi hermana del alma, mi amiga, mi noyolikni, sigues pagando renta con cada recuerdo. Quise guardar un rencor, un sentimiento negativo, pero para serte honesto ya no me quedan de esos y además todo el tiempo de dicha, fue el mejor regalo y la mejor cura. No quisiste quedarte, pero yo ya no sigo sombras. Te deseo que encuentres la llama mas eterna, la mas pura y la mas brillante. Te deseo lo mejo...

     Entreabro los ojos después de una siesta vespertina. Se escucha el tintineo de trastes, copas, vasos y cucharas remolineándose en la cocina. Una tenue luz se vislumbra en el marco que da entrada a aquel lugar, una cocina, lugar de danzas que terminan en tesoros aromáticos, degustaciones y recetas ejecutadas, a veces por primera vez. Una sombra bamboleándose de un lado a otro en ese cuarto. Mi corazón se empieza a llenar de calidez, sé quien esta ahí y me alegra tanto que lo este. Me asomo y encuentro a la criatura mas hermosa y despampanante que jamás haya vestido una pijama de monitos y bananas, junto a un chal gris que se adivina calientito. juntos dan lugar al look mas irreverente pero sensual. Para mi su sensualidad radica en quién es y ese atuendo es todo ella.      Su pelo hecho remolinos sobre su cabeza, su mirada un tanto juguetona, con curiosidad me mira y me dice -¿descansaste?-. Yo solo puedo asentir con la cabeza, aún perplejo por cuanto me...

El columpio.

Desperté, suspiré y maldije. Un día mas de esos, de esos que la realidad es un absurdo inabordable, las paredes de mi habitación lucen ridículas, sin propósito, mis instrumentos lucen como objetos extraños y ajenos a mi, mis libretas lucen como vertederos de basura, ahí donde pongo estos escritos. La luz parece melosa y ominosa. La brisa que entra por mi ventana, entra sin pedir permiso. El techo tiene mas manchas que detalles. Odio estos días. Odio como me despierta la soledad, la tristeza, la melancolía. Me despierto pensando en los pesares del mundo, en mis ausencias, en mi dolor, en mi vacío, en el abismo, y en todo. Odio estos días que me aprisionan en un bucle de malos recuerdos. La desesperación me viste hoy...¿o acaso yo la visto? Son galimatías todo eso que mi irracional yo trata de decirme, es mi necesidad escucharle, pero es tan pesado, tan sombrío. Odio estos días, ayer tenía emociones totalmente diferentes, me acompañaban sonrisas y buenos momentos. Acaso se drena mi energ...

Si tan solo fuera un sueño.

 En el dolor, la pena, el llanto y la soledad. No es ese el extraño sendero que transitamos acompañados de nada. Acompañados de nuestros pensamientos, de los sentimientos inconmensurables, esos que provienen del mismo sitio que el alma, tal vez el lugar donde todo reside, donde todo habita, de algo tan grande que toma tiempo destilarse a través de nuestra carne, de nuestros huesos y nos llenan de un espasmo sobrecogedor. Lo etéreo que se deja vislumbrar en esos momentos endebles, en esos amargos momentos de lucha. Caminamos sin cesar, como si nos hubieran prometido que seguir estoicamente nos traerá paz, que una millas mas allá hay un refugio, un refugio de la tormenta. Un refugio para el alama, un refugio de nosotros mismos.  Las pisadas se vuelven tan profundas, como un fango denso que nos impide seguir. Los obscuros claros que acompañan a la luna al acecho de la verdad. ¿Qué es lo que quieres? ¿Me sientes? ¿Me sientes aún? Mi alma ya no tiene voz para gritar que está herida...

El hogar perdido.

  Había salido de viaje, en la búsqueda de un logro, de una sorpresa, de sobrepasar mis limites, había ido ahí a un lugar tranquilo, soleado y salado. Había completado mis deberes con normalidad, había compartido comidas, bebidas e incluso cama con las personas que me inspiraban en ese momento. Había sido un viaje normal, salí de mi hogar a un viaje, sin saberlo, a ese hogar ya no volvería jamás. El cansancio era como una bruma para mi mente, la luz era extraña, las sensaciones eran espesas, pasaba por el umbral y todo estaba igual, pero nada era lo mismo. Ahogados en llanto, en penas, en suspiros que solo suponían la lluvia que se avecinaba, una lluvia que los llevaría lejos. Era como escuchar un saxofón nostálgico, triste y que volvía tenue la luz. Se acabó. Mañana ya no es mas. ¿No es esa es la virtud del tiempo? Nada es permanente, nada es absoluto. De esa manera es el regalo que nos brinda, nada que nos atormente es para siempre y la felicidad no es eterna, pero la promesa del...

Vox

   Ella estaba ahí en un recuadro diminuto, en un espejo negro, era un recuadro que me brindaba un bosquejo de quien era, una leve impresión de su presencia, una sensación digital de su voz, pero una imagen que me dejaba a mi perplejo con su mirada gentil y su sonrisa caótica. Un caos dentro de mi. -¿Estas listo?- me pregunta. En mis adentros esta pregunta me deja divagando por un momento ¿Listo para qué? Me pregunto ¿Para enamorarme una vez mas? Ya he empezado a tomar tu mano. Calienta, diviértete, aterrízate, lucha, pon una emoción y conecta. Me dice todas estas palabras para dirigir la enseñanza a un lugar donde deje ver los lugares a mejorar, me pone el ejemplo con esa voz, esa voz...tomaré tu mano siempre que no dejes de cantarle a mi corazón.

Entre pestañas, abrazos y relatos.

  ¿Acaso no es curioso la forma que me hace sentir una persona? En mi búsqueda en estos tiempos extraños y aislados de hallarme a mi mismo, de honrarme a mi mismo, de vivir conmigo mismo. Me pone en entredicho hacia las verdades que creía axiomáticas. Qué es el amor sino un dolor insufrible, un desamparo aterrador, un arrebato de celos y un verde follaje de campo listo para ser recorrido a toda prisa. ¿El amor es eso? El amor es transitar las verdades mas oscuras de uno mismo con la constante vigilia de alguien mas, pero confiar, confiar en que no será uno juzgado, al contrario, los tropiezos aciertos y desventuras serán apreciados como una épica obra de teatro. Acompañado de un monólogo protagonista de nuestra atención. Pero ¿es solo eso? debe ser algo mas, el amor debe ser eso que siente uno al estar recostado con los ojos entrecerrados acompañado de una sensación cálida y reconfortante, un cuerpo tibio anclado al brazo, una silueta de muchas sombras. Deben ser los pequeños movim...

Ósculo

Me voy acercando y mi ritmo cardiaco se empieza a elevar, siento que mi frente arde, mis manos empiezan a sudar, me invade un sentimiento de ansiedad y choco; me detiene algo, es algo suave, es algo agradable, se siente tibio, se siente perfecto, empieza a cambiar y de pronto me encuentro en un lugar completamente diferente. La luz es tenue pero ilumina todo claramente, es como si estuviera en un campo de verdes pastos con esa luz azul que va atenuando todas mis preocupaciones. Sesgando el mundo en el que vivo, este lugar es hermoso y tranquilo. Mi cuerpo comienza a sentir algo de nuevo, hay una explosión de fuegos artificiales en el cielo, son bellos de vez en cuando hay destellos como si fuera una aurora boreal, el tiempo empieza a acelerarse pero extrañamente no avanza, me quedo contemplando todo y a la vez nada. Algo dentro de mi explota, ahora me encuentro frenético e increíblemente feliz, una inyección de vida misma y la paz...llega una paz inconmensurable...todo empieza a aclara...

Premura (Tiempo)

 No había caído lluvia tan fría en muchos años sobre la ciudad, casi como un reflejo de la tormenta que pasan los hombres solitarios. Sobre la acera se ve un hombre a paso firme, resuelto y casi furioso, llevaba puesto un impermeable y el rostro cubierto por una extraña sombra de pesar, al doblar la esquina este entra en una tienda de antigüedades, con premura se quita el impermeable azota la mochila al piso y se dirige hacia el mostrador donde empieza a tocar la campana con evidente desesperación.  El lugar tiene un aspecto común, muchos muebles viejos con cortinas puestas sobre los espejos, lámparas , mesas, muñecos, todo amontonado pero no en desorden. La luz dentro del lugar es tenue y da una pinta cálida al pensar en la tormenta que esta cayendo afuera. De la puerta detrás del mostrador sale una chica rubia, tiene el pelo recogido, es una chica esvelta se nota que cuida su físico, tiene una mirada viva de ojos azules y sobre su nariz unos lentes redondos pero muy delgados...